Crónica del Sonorama
Después de un interesante trayecto Madrid - Arganda en el puto bólido (el carricoche más tuneado con caquita) y muchos "me aburro conduciendo, jo, es que me aburro, me aburroooo", llegamos a la zona 0.

Don Didi, siempre diligente, montó junto a su amiga La Esponja tres tiendas de campaña en el tiempo en que servidora y Puto plantaron un iglú con raya al lado. Más tarde, una vez solucionada la cuestión estética, se convertiría en la Brocco-cueva y alacena (con el uso, basurero).
Asentaditos ya, don Didi se dio su bañito y, chapoteos de perrito después, hicimos la compra en el súper como una entrañable familia alcohólica. Luego nos metimos un primer copazo de calidad mientras llegaban los más rezagados. Oh, Puto y su colonia Chispas, memorable ese tercio de botella de ginebra con gotita de limón, torpe, que ni una copa te pones bieeen.
Tras el intercambio de putas y lapislázuli chapas, indispensable para relacionarse socialmente, me he dado cuen, fuimos hacia el recinto festivalero.
Llegamos a ver a los soporíferos y somos megahistóricos en el indie hispano (esa brasa, chaval, pero qué pedorros los artistas entregados al público y dando lecciones de profesionalidad, aj) Australian Blonde. Paroncillo, Puto interactuando ya con la charming lugareña, yo chupando el suelo después de que el muy grfñ tirase el mini entero y, ya de paso, frotándome contra cuerpos ajenos para no perder demasiado calor corporal, como pega en Burgos, oiga. Me gustaron mucho y retrotayeron a un pasado pseudoneohippiebuenrollistaycolorista The Sunday Drivers. Creo que luego llegaron los gritones Molotov, y sí, nos dio por saltar, reconozcámoslo. Saludos a Nikito Nipongo, que parece que le gustan. Didi estaba boing, boing, al son de Puto (en honor al que estaba desaparecido en plena interacción).
Australian Blonde, mejor en disco, opinión verdícola.
Luego, el hype, uno de los, más bien, de la temporada, que no me hacía mucha gracia, pero en directo resultaron ser de lo mejorcito, !!! (Chk, Chk, Chk). Y bota, y bota, y bota la pelota. Esos ricitos con barriga del cantante, ay, muy animao, oiga. Además, todavía no habían tirado del venenoso garrafón en las barras y yo estaba con la cantidad de alcohol ideal en la sangre, dándole a la pelvis la mar de feliz.
Ocean Colour Scene no estuvieron mal, creo recordar que en su momento, años ha, fueron la bomba, pero tampoco es para echar cohetes, nu sé. De todos modos, esta canción, Profit in peace, la que enlazo, siempre me ha encantado. Uy, y una de las pocos fotos decentes que hice superando el párkinson del momento, ilustra esta brillante crónica, cliquen.
Interesantes Maga, luego el pesao Iván Ferreiro, aka ex cantante de Los Piratas) y el histórico momento de la despedida de Mercromina, con una de mis canciones favoritas al final de la actuación, En un mundo tan pequeño. Los Planetas, ya vistos por vuestra verdu y que no tocaron ninguna de las pocas canciones que menda controla, o sea, una caca con el chuleta del cantante que me pone nerviosita. Y luego, Mogwai, muy buenos músicos, sí señor, aunque canciones de seis minutos de media y mucho post rock no apetece en estos casos, al menos a alguien tan poco sibraita como quien escribe. Pero me gustaron sí. Jojo, el gordo bebedor de cerveza del solista tocaba la guitarra como si estuviese hurgando en un potorrín, jojo. Ejem. (Cambiando de ensalada, donde haya nombre de grupo con enlace, hay canción).
Y tachán... Me da igual lo que me llaméis, pero me lo pasé teta con Astrud, a pesar de no haber tenido a mi vera a don Didi. Oyoyoy, pero qué divertido, qué voz tiene Manolo (pregunta, está bien dotado sin más o sufría una erección?), qué joya es Genís, y que proactividad con el púbico. Estoy algo hormonal, qué pasa.
Esta menda se fue a dormir (y cero merchandising, ni una chapita, ole) con un frío del copón, y se topó con una tienda llena de gusanitos y demás piscolabis machacaos y una litrona mal cerrada por ése que ustedes saben, y que bien empapó uno de los sacos. Al día siguiente, esperando a ése que no quiero citar más porque luego dice que Mondo Broquiño parece una web de fans. Pero como él no escribe en su blog, hago las veces de puta, si bien es verdad que no me lo ha pedido... ¡Escribo lo que me sale de las ramas, eh! Pues nada, Brocco recogiendo porquerías ajenas y propias (es mi sino, hoy toca limpieza general en la huerta base porque mis compis son de costumbres relajadas) y destartalando la tienda con ayuda, pero no la de ése, que estaba durmiéndola en algún pisín de la zona. La visión de un Superputo con poco de súper, mucho de resacoso, cochino jabalí sin ducharse, despiste integral (carteles, hay muchos, mire, mire) y conductor suicida, fue un interesante desayuno. Encima, oh, "man robao la cartera, sip, con toa la documentación, toa, incluido el carné de conducir, ole". Pues que lo ha encontrado hoy, lunes, la madre que lo parió, todos los tontos tienen suerte.
Al llegar, en lugar de aceptar la invitación dídica de comer y beber los restos, me acercó don P. a mi chabola. Domingo pa limpiarme, hidratarme, comerme y dormirme. Hoy, cuasi entrevista de curro. Mañana más. Dios, que me voy a tener que disfrazar de señorita, sabía que ésto iba a ocurrir tarde o temprano... Ya contaré, ya.


koffee dijo
Inigualable crónica, asevero. Peazo de cogorza la que os imagino. Lo de Manolo es un ovillo de calcetines, lo de Brocco disfrazada de milady ¡¡no me lo puedo creer!!.
22 Agosto 2005 | 07:01 PM